Uno de los aspectos más importantes de un automóvil es la durabilidad y confiabilidad, y hay historias que comprueban que muchas máquinas se diseñaron y construyeron para durar toda la vida. De hecho, un Mercedes-Benz superó una prueba de resistencia sin igual , al recorrer más de cuatro millones de kilómetros.
A decir verdad no es una historia reciente, ya que se comenzó a escribir en 1981, cuando Gregorios Sachinidis, un taxista griego, adquirió un Mercedes-Benz 240D W 115 para desempeñar su labor.

Sin embargo, para este punto el Mercedes-Benz en cuestión ya mostraba algunos destellos de confiabilidad, porque el automóvil contaba con 220,000 kilómetros en el odómetro , cifra que muchos automóviles jamás consiguen en toda su vida útil.
Lo realmente sorprendente llegó con el paso de los años y con la acumulación de kilómetros, pues al ser un automóvil de trabajo los recorridos largos se hicieron constantes, pero el 240D jamás presentó un problema mecánico que le impidiera seguir transitando las calles griegas.

De hecho el automóvil fue jubilado en julio de 2004, cuando la marca automotriz se enteró sobre la existencia del automóvil, que para ese momento ya tenía 2.6 millones de kilómetros recorridos, de acuerdo con datos de Mercedes-Benz.
No cualquier automóvil puede presumir una prueba de resistencia a este nivel, así que en ese año Mercedes-Benz le obsequió un nuevo Mercedes C200 CDI a Sachinidis , quien a cambio donó al histórico 240D a la firma automotriz.
Actualmente, el taxi forma parte de la colección del museo de Mercedes-Benz en Stuttgart, Alemania , y es uno de los automóviles con la mayor cantidad de kilometraje registrado en la historia, probablemente sólo superado por el afamado Volvo P1800 con más de 5 millones de kilómetros. .




