Carreteras que enlazan un puerto de montaña tras otro, curvas aparentemente interminables, desniveles pronunciados, cambios constantes de asfalto y un paisaje difícil de ignorar incluso cuando tienes delante una sucesión de horquillas. En este escenario, las Dolomitas , Benelli decidió organizar la presentación internacional de sus nuevas TRK 902 Stradale y TRK 902 Xplorer.
Y la elección tenía bastante sentido. Porque aunque estamos ante dos motos construidas alrededor de una misma plataforma, Benelli ha querido desarrollar dos interpretaciones bastante diferentes del concepto TRK: una Stradale claramente enfocada al asfalto y al turismo rápido, y una Xplorer con mayores aptitudes viajeras y capacidad para abandonar la carretera.
No estamos simplemente ante una TRK 702 con un motor más grande. La 902 representa un salto importante para Benelli en motor, electrónica, equipamiento y parte ciclo, y coloca por primera vez a la firma de Pesaro directamente en el terreno de las grandes crossover.
El protagonista de ambas versiones es el nuevo bicilíndrico en paralelo de 904 c.c., refrigeración líquida, distribución DOHC y cuatro válvulas por cilindro.
Benelli declara 93,2 CV a 9.000 rpm y 90 Nm a 6.500 rpm de par motor, cifras más importantes por la forma en que se entregan que por el número absoluto. El objetivo no parece haber sido buscar una respuesta explosiva arriba, sino conseguir un motor lleno y aprovechable durante muchos kilómetros.
Y precisamente ahí está una de sus mayores virtudes. Desde pocas vueltas responde con suavidad, permitiendo conducir de manera relajada sin tener que recurrir continuamente al cambio.
Cuando la carretera empieza a subir y necesitamos más empuje, los medios son suficientemente consistentes para salir con decisión de las curvas y afrontar adelantamientos sin complicaciones.
El acelerador Ride-by-Wire, gestionado mediante electrónica Bosch y dos cuerpos de mariposa de 46 mm, permite además modificar la respuesta mediante tres modos de conducción: Sport, Touring y Urban.
Sport ofrece lógicamente la respuesta más directa, mientras que Touring probablemente sea el mapa más equilibrado para hacer kilómetros. Urban suaviza la entrega y tiene sentido en ciudad o cuando las condiciones del firme aconsejan una respuesta menos inmediata.
Benelli también incorpora embrague servoasistido y antirrebote y un quickshifter o cambio rápido que resulta especialmente agradable cuando empiezas a enlazar curvas y quieres mantener el bicilíndrico dentro de su zona buena de funcionamiento.




