Morbidelli no parte de cero: es una marca histórica en el seno del potente Grupo Keeway y en una nueva etapa que crece rápido con una familia trail lógica: 125 (escuela y estilo), 352 (off-road con ligereza), 502 (carretera con aplomo). En un mercado hipercompetitivo y con precios agresivos que quizá no duren para siempre, su propuesta entra fuerte: productos sólidos, gama clara y estética con personalidad.
¿Una marca nueva o una vieja conocida? Cuando me propusieron probar las nuevas trail de Morbidelli , lo primero que me vino a la cabeza son fotogramas setenteros: Ángel Nieto midiéndose con pilotos italianos y aquellos “mosquitos” de 125 cc. Lo curioso es que a muchos jóvenes ni les suena el nombre… y, sin embargo, hoy vuelve con fuerza. Morbidelli, marca italiana con origen en Pesaro, entró en una nueva etapa desde 2024 y en 2026 acelera con una gama trail escalonada: desde quien se inicia hasta quien lo quiere todo.

Morbidelli nació en 1959 de la mano de Giancarlo Morbidelli : primero maquinaria para madera y después en el Campeonato del Mundo de velocidad, sumando títulos mundiales en 125 y 250 cc entre 1975 y 1980. Tras décadas de letargo, en 2024 el grupo Keeway (Qianjiang/QJ Motor) adquiere la marca a través de su división MBP para relanzarla en clave actual, manteniendo el diseño y la inspiración italianas y una producción industrial a escala global. Desde el EICMA 2024 (Salón de Milán), la marca ha creado una familia cruiser, scooter, trail y naked con foco en la usabilidad real y accesibilidad.
La estrategia recuerda a otros movimientos del sector: comprar una marca histórica permite no arrancar de cero en identidad, herencia y red comercial. En el caso del grupo Keeway , el portafolio aglutina varias enseñas (Keeway, Benelli, Benda y ahora Morbidelli) y aprovecha sinergias de diseño y plataformas sin renunciar a estilos diferenciados por marca. La imagen de marca de Morbidelli añade un toque retro/vintage que, para los nostálgicos (o quienes valoramos el homenaje a la historia y a la estética clásica), es parte de su encanto.

Es un momento apasionante para los consumidores: están llegando productos top que remueven el avispero con precios muy competitivos. Probablemente no sea un equilibrio sostenible a largo plazo -la lógica pondrá a cada uno en su sitio-, pero hoy la ecuación valor/precio es extraordinaria. En ese contexto, Morbidelli se presenta con buen producto, gama completa y escalonada, futuras incorporaciones en el radar y precio agresivo. Repasemos las nuevas trail ...
Pensada para carnet A1 y perfiles noveles, las 125 comparten plataforma con dos versiones -una de trail mixto y otra con estética más off-road- que cambian sobre todo en lo estético/ergonómico. En carretera, si mantienes el motor en medio régimen resultan fácil de conducir, sin grandes aceleraciones (lo lógico por potencia). En pista, los pocos bajos la limitan a firmes buenos, y el sistema de frenos no ofrece ABS desconectable, aunque sí frenadas independientes. La potencia de frenada es justa en ambas. Detalle curioso en la versión más campera: el doble guardabarros (alto y bajo), llamativo y debatible. Precios: 2990 € (T125) y 3290 € (T125X).
La 352 brilla fuera del asfalto : su ligereza y la entrega de potencia la hacen la más capaz en conducción off-road de esta comparativa. En carretera, en cambio, la respuesta se siente suave pero contenida, como si guardara algo en la zona alta y no estirase tanto como te pide la cabeza. El chasis es ágil y transmite confianza, lo que unido a ese carácter del motor la convierte en una gran moto-escuela para A2, perfecta para aprender sin sustos. Claves mecánicas: bicilíndrico en línea 349 cc, 41 CV y 31,5 Nm. El depósito de combustible tiene una capacidad de 18 litros y la autonomía máxima declarada ronda los 400 km. El asiento se encuentra a 820 mm del suelo y el peso en orden de marcha es de180 kg. La instrumentación consiste en una pantalla TFT 7” con conectividad Morbidelli Connect y modos (incluido Off-road) con ABS y control de tracción. Precio: 4790 € .
La 502 es la que más aplomo ofrece en carretera : postura natural, cruceros fáciles y una sensación de producto “redondo” para sumar kilómetros. En off-road se nota el peso, así que agradece una conducción progresiva y lectura del terreno. Claves mecánicas: bicilíndrico en línea 486 cc, que entrega 47 CV y un valor de par máximo de 45 Nm. El depósito de combustible tiene una capacidad de 18 litros, con una autonomía máxima declarada de unos 440 km. Además de un consumo de 4,1 litros a los 100 km. En cuanto al peso en orden de marcha, el fabricante declara 210 kg. El asiento se encuentra a 830 mm y cuenta con una pantalla TFT vertical conectable. Precio: 5390 € .
Off-road: la toma de contacto fue en un circuito cerrado con firme compactado y presiones ajustadas a la baja con los neumáticos de serie (pensados para pistas de buen firme). Con ese marco, pudimos medir tracción, frenada en tierra y estabilidad a ritmos razonables. Para exprimir la faceta más agresiva en campo quedaría pendiente montar neumático de tacos y sumar más horas en terrenos variados.
Carretera: el recorrido entre monasterios y viñedos de La Rioja -carreteras reviradas y buen asfalto- fue ideal para valorar ergonomía, protección aerodinámica y ritmo de crucero de toda la gama. La visita final a una bodega subterránea, con explicación del proceso del vino desde hace décadas, puso el broche perfecto. A mí me apasiona cuando una presentación de producto se integra con el lugar y su cultura. Te llevas sensaciones de conducción y además una historia que contar.




