A partir de ahora 3,300 vehículos desaparecieron de las calles de Ciudad de México en lo que va del año. La cifra corresponde a vehículos que la autoridad identificó en situación de abandono y retiró de la vía pública en las 16 alcaldías de la capital.
El dato llama la atención por una sencilla razón: detrás de cada unidad hubo un espacio en las vialidades de la ciudad que permaneció ocupado durante días, semanas, meses, e inclusive años sin cumplir una función para quienes utilizan esa calle.

Iztacalco, Iztapalapa y Benito Juárez fueron las alcaldías que concentraron las mayores cifras de retiro de vehículos abandonados en las calles. La Subsecretaría de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana fue la entidad encargada de ejecutar estas acciones dentro del programa de chatarrización, con prioridad en zonas donde los vecinos solicitan la intervención.
De acuerdo con la información proporcionada por la dependencia, no se trata de retirar vehículos de cualquier calle de forma indiscriminada, sino de atender puntos específicos donde existe un problema de abandono.

De acuerdo con La Jornada , uno de esos operativos ocurrió el pasado 30 de septiembre por la mañana, sobre avenida Rómulo O’Farrill, en la alcaldía Álvaro Obregón. La autoridad acudió después de detectar vehículos que llevaban más de 15 días en el mismo sitio y realizó las advertencias correspondientes antes de utilizar las grúas. El despliegue incluyó a más de 100 elementos de Tránsito, 10 vehículos, 26 motocicletas y 13 grúas. Finalmente, 10 unidades terminaron fuera de la vía pública.
Según el artículo 35 del Reglamento de Tránsito de Ciudad de México, la notificación previa forma parte del proceso antes del retiro, de modo que el propietario tiene conocimiento de la situación de su vehículo. El punto es que una unidad abandonada deja de ser únicamente un automóvil que permanece estacionado pues puede convertirse en un problema para la calle en la que permanece durante periodos prolongados.




